La edad geriátrica en nuestras mascotas

07.06.2017

Envejecer, tanto en humanos cómo en mascotas, es un proceso biológico natural. Una vez entrado en el periodo denominado geriátrico, la disminución de ciertas capacidades funcionales se incrementa notablemente así como la posibilidad de llegar a la mortalidad.Aunque lo cierto es que a nadie nos gusta pensar que nuestra mascota se está haciendo mayor, pero es algo que cuánto antes aceptemos, antes podremos ofrecerle una mejor calidad de vida.

Hay ciertas generalidades que podemos observar en nuestras mascotas cuándo entran en esta fase:

Pérdida de fuerza y agilidad
Pérdida de velocidad y resistencia
Disminución del metabolismo y actividad sexual
Pérdida de la visión y oído
Disminución masa ósea
Pérdida de dientes
Problemas con la piel

Un chequeo geriátrico preventivo favorecerá su calidad de vida durante los próximos años.

Es igual de importante destacar que la esperanza de vida no es igual entre las razas grandes y las pequeñas, así como tampoco entre las especies perros y gatos.

Ejemplo de esperanza de vida media:

 Perros Razas grandes de 7/8 años hasta los 9/10 años
Perros Razas pequeñas de 11/12 años hasta los 13/14 años
Gatos de 12 a 14 años (todas las razas incluidas)(*) A pesar de estos valores medios hay que destacar que algunos animales pueden llegar a alcanzar valores muy superiores a los citados, consecuencia de una buena calidad de vida (alimentación, cuidados, clima, etc.).

POR QUÉ UNA CONSULTA DE GERIATRÍA

Nuestras mascotas a estas edades avanzadas tienen mayores posibilidades de padecer algunas patologías, degenerativas, neoplásicas e infecciosas, entre las que podemos destacar:

(*) En los perros:
Diabetes mellitus, patologías de próstata, obesidad, cardiopatías, enfermedades degenerativas, cataratas, neoplasias, patologías dentales, queratoconjuntivitis seca, hipotiroidismo, urolitiasis, hiperadrenocorticismo, anemia, incontinencia urinaria, hepatopatías e insuficiencia renal crónica

(*) En los gatos:
Patologías inflamatorias de intestinos, diabetes mellitus, lipidosis hepática, insuficiencia renal crónica, obesidad, neoplasias, patologías dentales, hipertiroidismo, urolitiasis, anemia, hepatopatías, cardiopatías.

QUÉ DEBE INCLUIR UNA CONSULTA DE GRIATRÍA
Una visita especializada con un completo y sistemático examen físico, una analítica completa, y, dos radiografías, una del tórax y otra del abdomen (en algunos casos el profesional veterinario puede aconsejar realizar un electrocardiograma).Con toda la información obtenida el profesional veterinario deberá informar adecuadamente al propietario de la mascota para adecuar ciertas pautas a la mascota, que a buen seguro permitirán reducir el avance de ciertas patologías y mejorar su calidad de vida durante los siguientes años de vida.